Ayer 10 de diciembre se celebró en el Hotel Los Lebreros la Junta General de Accionistas del Sevilla FC y desde solo-rojiblancos convocabamos una concentración en las puertas del hotel a las 17:30 "por la unión del Sevillismo y contra el marketing españolista". Estamos muy satisfechos por el trabajo y el esfuezo realizado, pegamos carteles por los alrededores del Estadio Ramón Sánchez Pizjúan, creamos un evento en la red social Tuenti y subimos la información a diversos foros de internet para intentar llegar al máximo número posible de personas. Este es el camino a seguir, esto sólo acaba de empezar y las siguientes acciones se irán sucediendo hasta que impere la lógica en el Consejo de Administración y entren en razón. La razón del Sevillista son sus colores, su escudo, su camiseta, y nuestros colores son los de siempre el Rojo y el Blanco. Si los estómagos agradecidos que hay en el Sevillismo, si los que tienen cuentas pendientes con el Consejo de Administración, si los españolistas que hay en nuestra afición no quieren respetar nuestros colores nuestras camisetas y nuestra identidad nosotros vamos a tener que decírselo bien alto hasta que se enteren y no vamos a parar hasta llegar al objetivo final que no es otro que el de vestir a nuestro equipo de rojiblanco, como siempre, como durante los últimos 100 años de historia.
La jornada de protesta de ayer fue exitosa a pesar del número de personas reunidas, rondando la treintena. Llegamos al hotel y ya nos estaban esperando los hombres de azul, con los cuales tuvimos problemas más tarde, todo transcurrió con normalidad, se dijo que sería una protesta cívica, cada uno llevabamos un cartel con el lema "SEVILLA FC SOLO ROJO Y BLANCO" que los buitres informativos no tardaron en retratar, así como a todos los que estabamos allí, parecía que era el mismo C.Ronaldo el que andaba por la recepción del hotel, no paraban de lanzar fotos.
Después de hablar con varias personas del Consejo y con varios accionistas la intención era la de leer un texto haciendo nuestra propuesta a la Junta en el punto del día de "Ruegos y preguntas", cosa que no pudimos realizar debido a la mala información que nos dieron días antes en la Oficina de atención al socio, cosa que nos dejó en fuera de juego. La policía "empezó a hacer su trabajo" y no dudaron un segundo en tomar datos de todos los que estábamos allí, cuando digo todos me refiero a los sevillistas que no vestían trajes y corbatas, a esos ni siquiera se les acercaban, ellos sabían a quién le tenían que pedir las cosas. Tras esos minutos de tensión Manolo Salado una gran marioneta del Consejo, que por cierto hace muy bien el trabajo de vocero del régimen, nos invitó a salir de la recepción del hotel alegando que los accionistas viendo lo que había pasado en los prolegómenos no nos dejarían pasar a escuchar la Junta, cosa que nunca supimos porque entre la presión policial, los "trabajadores" de Prosegur y la gran marioneta tuvimos que marchar para no crispar más aún los ánimos.
Como nota anecdótica la del titular del artículo, cuando uno de nosotros estaba hablando con Manuel Vizcaíno del tema de las camisetas, le llegó de pronto otro estómago agradecido con cara de sorpresa e incredulidad y casi asutado diríamos, diciendo "¡¡¡Manué que ar finá han venío!!!
